El descubrimiento del fósil de un ave con dientes y garra de dinosaurio de hace 150 millones de años reaviva la pregunta de cómo aprendieron a volar

Las singulares características anatómicas de la especie recién descubierta del Yuezhuornis yangyuanensis, un ave primitiva que vivió hace unos 150 millones de años en el sureste de China, con brazos cortos y una garra depredadora en sus patas, ofrece nuevas pistas sobre la evolución del linaje aviar.

El hallazgo de los restos fósiles fue publicado en un artículo publicado en Nature, resultado de una investigación desarrollada por paleontólogos chinos, describe un animal del tamaño de un faisán moderno, que vivió durante el Jurásico tardío, hace entre 148 y 150 millones de años,

El nombre, Yuezhuornis yangyuanensis, proviene de Yuezhuo, un ave mitológica china, y de Yangyuan, tal como se llama la aldea de la provincia de Fujian donde fue encontrado el fósil.

Tras un detallado análisis coincidieron que tenía un modo de vida terrestre y reavivó un debate sobre el origen del vuelo en las aves modernas.

Una posibilidad plantea que hace unos 150 millones de años aquel grupo de pájaros se adaptó a su entorno sin necesidad de volar, tal como le sucedió a los avestruces, emúes o kiwis actuales. Pero también es probable que el vuelo haya surgido de forma independiente en distintos linajes de aves primitivas.

Aunque el esqueleto hallado está incompleto, se recuperaron fragmentos del cráneo y de los dientes, junto con los huesos de los brazos, las patas, la pelvis y la cola.

Se realizó un análisis microscópico de los restos y los autores estiman que este ejemplar de Yuezhuornis era un adulto o un subadulto, era carnívoro y corría con velocidad, gracias a su segundo dedo del pie muy flexible, parecido al de los famosos velocirráptores.

El linaje evolutivo de las aves, un debate abierto

Durante décadas el Archaeopteryx fue prácticamente el único espécimen conocido de ave del Jurásico tardío. Se recuperó en la década de 1860 en Alemania y reforzó los postulados de la evolución natural expuestos por Charles Darwin en “El origen de las especies”, publicado en 1859.

Sin embargo, pasó más de un siglo y todavía no hay consenso respecto a las capacidades de vuelo de esta ave primitiva y la distinción entre planeadores y voladores.

El descubrimiento de esta nueva especie ensancha las ramas más tempranas del árbol genealógico de los aviales, donde se incluye a todas las aves modernas y a sus parientes extintos.

El Yuezhuornis yangyuanensis implica un nuevo matiz. La aparición de Archaeopteryx sugería que el surgimiento del vuelo en los ancestros de las aves modernas había sido lineal, una suerte de camino evolutivo que comenzó hace más de 150 millones de años hacia un único destino, el vuelo.

El descubrimiento del fósil de un ave con dientes y garra de dinosaurio de hace 150 millones de años reaviva la pregunta de cómo aprendieron a volar

Pero este nuevo fósil encontrado en China indica un proceso mucho menos directo: pájaros que tuvieron estilos de vida muy distintos, desde los que se quedaron en el suelo hasta los que sí necesitaron volar por diferentes contextos de vulnerabilidad.

Los investigadores chinos piensan que el Yuezhuornis ocupó “un nicho ecológico al que rara vez accedían otros aviales primitivos”. Min Wang, autor principal del estudio e investigador del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología de la Academia China de Ciencias, explicó: “Al examinar a Yuezhuornis, nos sorprendió su extraordinaria combinación de características”.

Un ave jurásica con rasgos de dinosaurio depredador

Para situar a la nueva especie en la historia evolutiva de las aves, los arqueólogos realizaron análisis filogenéticos mediante métodos de máxima parsimonia y de inferencia bayesiana.

Los resultados la sitúan dentro de Avialae, el grupo que engloba a las aves actuales y a sus parientes extintos más próximos, lo que comprenden como “una posición evolutiva temprana”.

Sus estructuras pélvicas y extremidades posteriores resultan similares a las de las aves, combinado con el pie especializado depredador -provisto de una garra curvada en forma de hoz- y los dientes de un pequeño dinosaurio carnívoro, pocos habituales en las aves.

A partir de sus proporciones corporales, estiman que pesaba alrededor de 821 gramos. Sus extremidades, comparadas con las de 377 especies de aves actuales, muestran mayores semejanzas con las aves terrestres que con las adaptadas al vuelo.

Aves y dinosaurios: aún hay misterios sin resolver

Jesús Marugán, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid, plantea que este fósil de Yuezhuornis representa un mosaico evolutivo muy interesante.

En diálogo con el diario El País, Marugán sostuvo que la combinación de un cráneo, patas y dientes de estilo “dinosauriano” con un esqueleto corporal propio de “aviares y terrestres”, se plantean muchos interrogantes.

“El hallazgo pone de manifiesto los divergentes experimentos ecológicos que exploró el linaje aviar en sus etapas más tempranas. Unos volaban mejor, otros peor. Y otros se quedaron en tierra”, sostiene.

Una pluma de ave prehístorica, fosilizada en las heces de un T-Rex. Crédito: Andrey Atuchin/ Current Biology

De esta manera, el descubrimiento plantea la hipótesis de que la evolución de las primeras aves no fue necesariamente una carrera hacia el dominio del aire, sino más bien una adaptación a la vida terrestre y prescindir del vuelo.

Los científicos advierten que las conclusiones requerirán más estudios, ya que por el momento la especie se conoce a partir de un único ejemplar incompleto y resulta imposible determinar todas sus capacidades locomotoras, sus hábitos y su posición evolutiva con el registro fósil actual.

Fuente: www.clarin.com

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